Washington, Estados Unidos 

El riesgo de perder a un padre o una madre antes de cumplir 10 años es mucho más elevado para chicos negros que blancos, así como el de perder a otros familiares antes de los 65, según un estudio publicado el lunes en Estados Unidos.

“Es el primer estudio que muestra los efectos devastadores sobre las familias y las comunidades negras” de estas múltiples pérdidas de personas cercanas en el ámbito familiar, estiman los expertos del Centro de investigaciones sobre la población de la Universidad de Texas (CRP), cuyas conclusiones fueron publicadas en la publicación oficial de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, la PNAS.

“El daño potencialmente pesado sufrido por los miembros que sobreviven en esas familias es un aspecto de la discapacidad racial que es ignorado”, explicó Debra Umberson, profesora de Sociología de la CRP.

Estas pérdidas precoces podrían afectar la salud tanto mental como física de los jóvenes negros y tener efectos nefastos en las comunidades afroamericanas.

Los padres negros tienen por su parte dos veces y medio más de riesgos de perder a un hijo antes de cumplir los 30.

La brecha entre negros y blancos en lo que respecta a la mortalidad familiar se reduce sólo a partir de los 70 años, cuando los blancos suman más fallecimientos entre sus familiares por envejecimiento, según los investigadores.