sufren escasez
Fotografía: Celia Niño
Guadalajara, Jalisco.

En la teoría, el inicio de las lluvias representó el final de las historias de escasez, gastos adicionales por la compra de pipas y garrafones y, al fin, tener aseo personal y en el hogar como es debido, pues ya habían terminado los cortes de agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) debido al estiaje. En la teoría.

En la práctica, el temporal ya inició y no han sido pocas las inundaciones registradas en la ciudad. Y pese a ello, el agua sigue sin llegar a las viviendas de cientos de ciudadanos, particularmente a los de la zona Norte de Zapopan.

Un espacio que resiente los estragos del estiaje todavía es la Colonia Mesa de los Ocotes, donde suman ya cinco meses sin suministro en las viviendas, como denuncia un par de vecinas.

“Tenemos cinco meses y medio sin agua; las aguas han llegado, pero aquí no se ve de que vayan a ponerla. Estamos olvidados totalmente; aquí nos abastecemos con las cisternas que pusieron, o con la lluvia ahorita que está empezando a caer. Con esa es con la que se abastece”, indicó Virginia Romo Castro, vecina de Mesa de los Ocotes desde hace 21 años.

“-¿En todos estos meses, ni un día hay agua? -No. Tenemos exactamente unos cinco meses y medio que no nos ha caído ni una gota. Desde que la llave se cerró, de ahí no nos cae una gota de agua y eso sí da coraje, sí es mucho muy indignante”, agregó.

Por su parte Martha Trejo, quien vive en la colonia desde hace 30 años, comentó que no les parece justo “estar pagando mes con mes el agua si no tenemos el servicio, no contamos con él”.

“Ya está lloviendo, pero no, no tenemos agua. En mi casa no cae ni gota y las pipas a veces pasan, pero no me dejan porque mi casa como (está) en alto y que no pueden prender la bomba, no traerán gasolina… o qué se yo”.

Esta semana arrancó el programa piloto “Nido de lluvia”, cuyo objetivo es iniciar las acciones de captación de agua de lluvia en las viviendas. La estrategia comenzó con 600 casas de la Colonia Mesa Colorada, aledaña a Mesa de los Ocotes, donde la escasez de líquido es severa y donde los vecinos piden dejar de ser ignorados y que se les incluya en este programa estatal.

Celia Niño